• Regular la energía del disparo.
• Regular el tiempo de disparo.
• Regular el fraccionamiento del disparo (esto evita el excesivo aumento térmico de la piel)
• Adecuar la longitud de onda en función de la piel y el vello del cliente (550 ó 750 nm).
• Aplicar frío sobre la piel para aumentar el margen de seguridad y atenuar la sensación de calor del paciente.
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